Borges y la Metafisica.


“ a veces, incluso, se me antoja que Borges también es una ficción “
Octavio Paz. Entrevistas.



Para los cuentos de Chersterton, debía ser indispensable frecuentar parte de las diferentes formas narrativas que desde sus cuentos daba a las historias sobre héroes de la Inglaterra de tiempos anteriores, y en un conocido caso particular sobre un distinguido capitán ingles, al que se refería como “ Coofk “ – no sé exactamente – y del cual se fanatizaba habría, sufrido una muerte particular. La Historia ha conseguido desviar el hecho del que pudo parecer un “héroe”. Realmente lo és, pero se ha descuidado del hecho que su acabamiento, surgiera por que éste habiendo Traicionado su Hueste- al menos eso se entiende del cuento -, al ser descubierto, decide urdir un plan en el que aparece muerto por causa de una fingida traición, entendida ya, no como la suya, sino como otra particular en la que se disfraza las embusteras intenciones de la tropa.

La historia no es exactamente esa, Chersterton solo nos ofrece diferentes aspectos de esta; para Borges, la historia toma otros elementos en que las mismas circunstancias se conservan, pero al final se termina por descubrir de manera “indirecta” quien perpetro la fingida perfidia, sin que el lector llegue a proponérselo así, es más, parecería ser en -términos literarios-exactamente la misma forma narrativa de Chersterton, solo que Borges consigue cambiar ciertos aspectos de la narración de manera que consigue evidenciar los hechos reales.

No parecería ser una gran hazaña, y no diría nada en particular, pero Borges tuvo siempre esa habilidad de extraer, diferentes aspectos de interés fundamental y que nadie”había dilucidado”. Y esto es sólo una cualidad del autor dentro de muchas otras

En particular resulta difícil no acercársele de esa forma, y en este punto, Uds., quienes leen son figuras, ideas de otro; de otro tiempo; imágenes mismas, que no terminan, talvez, no aquí, en la nada; nunca estuvimos aquí, y nada desmiente que la hoja que leen es de agua o son simples ficciones, como en una biblioteca de la eternidad al igual que aquellas que dan paso al número infinito. En una elucidación, Borges advertía, ese particularidad y así lo hizo saber al suponer en Borges y yo?, ¿quien era soñado?, ¿quien soñaba a quien?. Todo devendría en ficciones. ¿Una paradoja Nietzscheana repetida?

Colocándonos desde el ejercicio Borgiano en la perspectiva de Nietzsche sobre la inversión del platonismo desde las posibilidades del arte, dicha inversión resulta interesante pero igual consistiría en una metafísica como el presupuesto platónico, Tal vez, Nietzsche insiste en que afortunadamente “existe el arte para perecer en las verdades”. En este punto, debemos tratar el termino Verdad desde la identificación de Sentido, en lugar de la correspondencia entre verdad-método. La verdad es un termino paliativo de las definiciones, un esfuerzo de las circunstancias por evitar las negaciones; una exégesis del yo frente a la observación de su plenitud y exterioridad, en ese sentido, la verdad, aparecería como un bien material, casi un bien moral y sin embargo, un bien maleable, dada la complejidad y la ambigüedad inexcusable de la naturaleza y del espíritu. En efecto, naturaleza-espíritu no responden a la misma “materia” si en términos del método se discutiera. Naturaleza-espíritu ¿serían, acaso de una misma sustancia?

Ello dejaría al método como una elaboración de la indagación especulativa, la adecuación de una interpretación más pertinente que la existente; de una aplicación resolutiva basada en las definiciones, entonces, regresaríamos al principio, al punto de partida, esas definiciones no coincidirían con la realidad del Sentido, entendiendo a éste a último como lo que es, como un es que realmente es y en consecuencia, como un elemento del ser al que pertenece y tiene reciprocidad, ello, aceptando que la realidad siempre precede a las definiciones, siempre supera las demostraciones alcanzadas, obligando a una nueva comprensión.. En este sentido, recordando a Gadamer, la validez del Método sólo corresponde con las aplicaciones del mismo, pero no siempre se puede justificar como unico e universal, dada pertenencia a las definiciones. Quizás allí se encuentre la Biblioteca Infinita de Borges. Por ello la verdad debe ser entendida en términos de pertinencia y pertenencia al Ser y reconsiderar que son ambas son reciprocas y que además dicha reciprocidad tiene como única realidad el sentido y no los procedimientos de o para característicos del método.

En esas circunstancias, cualquier demostración material o sustancial tan típicas de la razón corren el riesgo de las definiciones. Por lo cual la verdad de genero(la verdad según como) sigue siendo humana, el hombre cree lo quiere creer, aún si las incoherencias de sentido y los mismos sin-sentidos lo acaban, aun cuando una precedencia de sentido cuyo origen no es el hombre termina por revelar su finitud y superar toda su consorte Entitiva. Al igual que Edipo, debe sucederle la Tragedia para descubrir la verdad. En ese sentido Nietzsche no estaría tan desfasado con respecto a la inversión del platonismo... por que éste (el platonismo) va directamente al Pseudo, a lo aparente, al significado antes que al sentido, a un es según como, así éste, no sea lo que dice que es.
Por ello, la ilusión que Freud identifica, se considera engaño, un Fraude, un abuso del lenguaje de acuerdo a Wittgenstein, una farsa en la que los títeres juegan a existir, tal como lo deja ver Samuel Becket o Darío Fo.. entre otros. El Mundo de las Ideas, no puede contenerse en un lugar considerable, no habría tal; ni tal cosa consistiría en el Mundo... Sin embargo, es evidente que la totalidad del Mundo es una idea, pero no es una idea en su totalidad. Esta paradoja, la evidencia el hecho de que las definiciones dan lugar a la idea, x es y por tanto.. pero esta no puede mantener correspondencia sin equivoco ante el análisis de si x es y de manera que de lugar a lo que dice que es... Esta exigencia, de x como y y por tanto un b. p.ejemplo, sólo puede constituir un momento de x y no una realidad de b cualquiera que ésta fuera..

Es b entonces indescifrable, b constituye un ser, inclusive antes que x al reunirse en y de lugar a una definición de b cualquiera que ésta puede ser, b no depende de las definiciones, si considera que las definiciones no contienen en b, de modo que, no fuero alcanzadas ni obtenidas de b, hecho que hace a b siempre con la capacidad de descubrir y preceder lo que x supone de b al reunirse con y. Es por ello que x siempre se halla insuficiente, incapaz de allanar el sentido de b, aun cuando las afirmaciones descubran para x elementos de b, éstas no pueden constituirse las revelaciones últimas pues no se originan en b, ello no significa que x no pueda referir y por lo tanto, decir algo o aquello de lo que se habla. Todo lo contrario, esto sumamente posible.. ¿pero que sucede cuando se llega al abuso? ¿que cuando se llega engaño o la demagogia? Las definiciones de x nunca responden en sentido a b, convirtiéndose en un peligro para la definición de b cualquiera que sea, por la impredecible habilidad de x al poseer las significaciones de b, según su pericia. En esto lo Ente nunca es lo que dice que es

Ahora, igual que en Borges, Nietzsche, acude a la “negación” si puede decirse, del Todo existente, pero no por que pase a ser una simple pantomima del orden al que representa, no por que se trate de un juego de infantes, sino por que en efecto, tal pantomima, tal juego, devienen en un fratricidio de lo humano en la ilusion, es la anulación de sí (el ser en sí mismo) a cambio del Ente introvertido (el ser aparente). Nietzsche no ataca la identidad de la definición ( la creencia en x según y); ataca a la definicion en sí, en su correspondencia con el nivel de significación supuesta; Nietzsche advierte la enajenación del ser por la apariencia, Borges ve en ello una Ficción, Heidegger, encuentra un olvido, un olvido de la verdad, del Ser, de sí mismo, de lo que el hombre justifica como su principal principio: La civilidad ; ese ídolo, que supero la fantasía para ser fantástico; el mito, para consolidarse como el único mito. Por lo tanto lo aparente se enrola en la vida, el conocimiento, el ser, el hombre y sus sistemas, en la nada... hasta formar un encubrimiento maquiavélico (considerando lo diabólico y lo perverso tanto como lo demagógico y lo incoherente en el mismo), una perplejidad y compraventa, una incertidumbre y frivolidad, un ser que no es y finge o supone que es…

Así las cosas, el hombre nunca haría lo que dice, ni sería lo que dice que es. Heidegger, Nietzsche, Borges, se plantean esa definición: ¿Es aquello realmente? El ser-ente es lo que dice que es, todavía más, ¿realmente es?. Tal encubrimiento, acaso, ¿nos lo revela el arte?; o sólo es la contradicción, el carácter subjetivo de lo objetivo. La objetividad frente a la subjetividad o para los defensores de la misma, o la evidencia de una falsificacion controlada y prevista, el arte no da lugar a la impertinencia de la objetividad, todo lo contrario, la invierte, la coloca del lado inverso para referir sus debilidades, pero también, sus encantamientos, su falsedad, su actividad peyorativa, su aplicación al Mal. En ese caso, la inversión del platonismo, no es una mera estrategia.

Borges lo revela en Funes el Memorioso, en la Biblioteca infinita, un conjunto de definiciones de o para lo que se quiere o se cree es… Pero, ya la misma historia revela el sin-sentido de la definición introvertida.. Witgenstein, dice del mundo que es una proposición, pero ¿puede ser una proposición sin sentido, aparente, ilusoria en el grado de engaño?, tal como lo deja Freud.. Tanta parafernalia cívica y técnica ¿termino demostrando la incoherencia y la falsedad del método?, pues ya Heidegger advierte la peligrosa incoherencia del ser-ente, del ser alejado de sí y de si mismo (la alteridad como resultado de existencia y del otro), de la farsa del nombre y la afirmación, de lo fluyente tal como lo presenta, Baudrillard, donde el argumento acude encrespado en contenidos más que en revelaciones, en definiciones de… más que en el sentido..

Heráclito, lo explicaría como la circunstancia de hallarnos concientes de la inconciencia, parte quizás de la armonía oculta: aquel principio del gran laberinto donde hay que perderse para encontrarse. A las discusiones de las distintas ideas de que Borges plantea en sus escritos puede haber una muy interesante, su asceticismo sobre dios, y que en cierta forma, constituye un Aleph cuya característica seria de una conciencia sin yo—La única forma en la que Borges aceptaría su idea.

En alguna entrevista, mencionaba algo acerca de la eternidad y defendía la idea de que esta tenga cierta relación con su idea sobre el anillo infinito; en el sentido que no tiene principio ni fin. Heráclito, sostenía que en la circunferencia se confunde con ese principio. (Heráclito, Obras. Comp.. Gedisa. 1994?)

Maria Estuardo, reina de Escocia, tomo esa frase y la hizo grabar en su anillo: “ In my end is my beginning”,-en mi fin, está mi principio-. Ahora la idea del circulo como lo infinito Ad Eterno, toma más fuerza, “por que el anillo ilustra lo que dice “-comenta Borges- “ella puede morir, ser ejecutada, condenada a terribles males, y de igual forma puede significar: en mi fin, está mi principio”- sostiene-

La simple idea puede parecer torpe; puede se pueden creer dos cosas: la idea de que una vez muerta fue famosa, lo que se diría digno de toda falsedad; otra, en la que una vez muerta, empezaría a vivir – dónde, (..)? -, tal vez, terminaríamos por suponer lo mismo que Borges al final: “en el cielo”. (Magazín Dominical. Feb. 1985)

Algo que no sé discutiría desde una pregunta particular “¿Existe realmente un Cielo para las almas, semejante al que se nos ha descrito, y al cual su más completa contrariedad, es el infierno?” Recordemos a Creónte, cuya espera daba la “bienvenida” a quienes descendían a los infiernos y, se decía entonces que”allí padecían eternamente... quienes han cometido sus crímenes”; en un mundo distinto; los infiernos Representarían la condenación eterna.( Dante. La Divina Comedia. Cáp. Los infiernos)

Ahora, cuando Dante alcanza “Los Cielos” pudo describir un ideal Idílico de la Humanidad en torno a la verdadera Eternidad, cuya ascencia indicaba una consagración humana del bien a los distintos órdenes que el descanso eterno presidía. (op, cit 3, pp, 234.).

La eternidad pasaría a tener dos aspectos, que serian dos momentos diferentes, Una idea que posiblemente explique “el infierno como un estado del alma”1, en el que se diría la idea platónica del tiempo, y las descripciones que sobre este hace Dante en la obra, y que de igual forma transforma en la eternidad dulce del cielo.

Difícilmente se distinguiría las diferencias entre los dos tiempos, pero si realmente se trata de la idea Móvil del tiempo, hablaríamos de las difíciles situaciones que el Yo no logro soportar del Ello, produciéndose un displacer entre el Ello y el Yo, y Ese Otro y el Yo contenedor del Yo, es decir, lo inconsciente, el Súper- Yo. (Freud. Fundamentos del Psicoanálisis. 19...?)

Muy posiblemente, nada explique hasta donde empieza el uno y termina el otro, y cual de los es el que define al sujeto, es decir, al que de una manera u/o otra, es que todos creemos conocer como es en el caso de Borges-, un Borges publico, Universal; y un Borges personal, particular, cuya descripción del mismo la indica el mismo y no termina por decirnos a quién explica si a el mismo, o al otro, o al que todos conocemos.

Al referirnos a las contrariedades padecidas por el grupo de parejas mencionadas, hablaríamos de un momento, de displacer, igual, que si habláramos de un momento Hedónico para cualquiera de las mismas. Ahora, la idea sobre dios, partiría del hecho de hasta donde es posible nuestra ficción del yo, o la ficción del otro, o la del mismo, es decir, hasta donde es conciencia, hasta donde in-conciencia, y hasta subconciencia.

Borges parece desmiente la realidad de dios, por cuanto no se siente seguro de su conciencia, y la puede aceptar como una posible conciencia sin yo, una idea, el número al cual jamás se llega. El Aleph. (0p, cit, Magazine Dominical. Feb 1985.)
Similar al cuento de Chersterton en el que la ficción del hecho particular oculta una realidad que puede considerarse incierta e igualmente de esta, puede considerarse a la realidad de la trama inventada por el capitán como cierta, aun cuando esta es la verdaderamente incierta. Lo que Borges nos invita a ver, es que ninguna es realmente cierta, por que a la ficción del capitán se suma la creída por todos, y al tiempo se suma la del escritor ingles, luego, la que la historia cree en particular, y a esta, la que Borges elabora para desmentir las anteriores, y al tiempo no indicar cual es la ficción verdaderamente cierta, y sin embargo, bajo la ficción misma dejar “descubierta” la Historia real de lo sucedido.

Si la eternidad es un atributo de dios, una ficción humana, en la eternidad esta congregada todo el tiempo, al experimentarse esta idea en un concepto humilde como lo llama Borges, como es el del Espacio, puede imaginarse un punto en el cual esta el universo entero. El Aleph corresponde al infinito, y el Alfa y el Omega – bíblicos- un punto que puede entenderse como circular “ Yo soy el Alfa y el Omega, el Principio y el Fin” – nos habla la Biblia en alguna de sus partes-, es decir, es la eternidad misma, el ciclo del que se parte y al que retorna, en el cual tiene inicio todas las formas y terminan las cosas, el inconveniente es encontrar ese punto, si consideramos, otra consecuencia y es la constitución del espacio, donde no hay un único universo, sino miles. Por ello Borges se refiere a ese punto indistinguible, y quizás por ello “pueda considerar una sin conciencia divina del mismo” y un infinitud inabarcable tanto en espacio como en tiempo. Se tomaría muchísimo tiempo ir de un punto a otro, - aun dentro de la velocidad luz – y seria inconcebible imaginar cual punto en especifico.

Por tanto Borges discutiría la imposibilidad de una conciencia, en la que al universo de los sueños puede sucederles exactamente lo mismo, la infinitud de lugares y fantasías en las que lo único real es la idea de quien los sueña, ahora considerar quien lo sueña es otra amplitud del infinito. Borges nos deja dicho: “.. es una ficción humana, es una hermosa ficción “ Y tal vez la explica mejor con el Aleph, cuya condición no es la sucesión de los tiempos, sino el infinito, donde se contiene todo el tiempo, sea pasado, sea presente o futuro.

El dios al que todos queremos descubrir y definirle, el Aleph, el número infinito.



LUIS ALBERTO MAYORGA JACOBI
Lingüística y Literatura.

Comentarios

Entradas populares